HORMILLA 2007

Día 2 de Junio: Sale un día fresco y nublado, pero eso no nos impide acercarnos a la localidad riojana de Hormilla para nuevamente rendir tributo a Suceso Terrero, héroe de La Legión en la lejana Guerra de África.

Días atrás, otro compañero ya explicó detalladamente los actos, más o menos protocolarios; así que yo me ceñiré a comentar aspectos anecdóticos de los legionarios que allí estuvieron, ya que son los auténticos protagonistas del evento.

Miembros de las Hermandades de Valladolid, Valencia, Zaragoza, Barcelona, etc, exlegionarios de todas las edades y épocas y simpatizantes acudimos nuevamente a pasar un día agradable y a saludar a viejos amigos y camaradas.

Yo soy una persona muy conversadora. Me encanta escuchar a la gente mayor. Cuanto más las escucho, más aprendo y más disfruto. Para mi es un auténtico honor el poder hablar con viejos y achacosos legionarios de casi 90 años, veteranos de guerra, pero con una lucidez mental que para mi quisiera, ¡y me llevan más de cuarenta años!.

Pude charlar con Julián "El Porras" y, desde aquí,  os adelanto que ya está escribiendo nuevas aventuras de su paso por el Tercio Duque de Alba.

Asimismo, saludé al Cabo Villalba, legionario hasta la muerte que ha escuchado infinitas veces "El Novio de la Muerte", pero que todavía se le pone la piel de gallina cuando la oye.

Hablé con "El Ciego de Alesanco", un octogenario ciego y con innumerables cicatrices en la cara: "Mi Padre fue legionario. Yo nací en Marruecos en un cuartel de La Legión. Luego fui legionario y pasé por todos los Tercios". ¿Y su mutilación?. "Azares de la vida. Lo que no conseguí en La Legión lo gané en la vida civil; me hice minero y una explosión me dejó como me ves".

Estuve con mi amigo Emilio, veterano de la IV Bandera del Tercio Duque de Alba del 70 al 73, siempre con innumerables anécdotas del García Cadáver.

Hice amistad con Diego Castillejo: un jóven sevillano de 86 años, residente en Barcelona, desdentado, fibroso y con un salero encomiable. Ahí donde lo veis, peleó ocho meses en la Guerra Civil y, como no tenía bastante, se fue a la División Azul. Dos campañas y ni un rasguño. Luego se hizo periodista (y de los buenos).

Volví a saludar a Serrano, otro chaval de 86 años. Me temía lo peor, ya que el año pasado estuvo ausente, pero gracias a Dios, allí estaba con sus medallas luciendo en la camisa legionaria desabrochada. Estuvo en la División Azul y fue de los que se quedó a morir con la Legión Azul.

Volví a abrazar a mi amigo Fernando Cabello, un pilar de la Hermandad de Zaragoza. Siempre lo está dando todo sin pedir nada a cambio.

También es una gozada acercarte a pequeños corrillos legionarios y escuchar con respeto todo tipo de comentarios de gente que estuvo en la UOEL, en el Pelotón de Castigo, en la guerra de Ifni y Sáhara, en ....tantas y tantas aventuras.

En fin amigos, que os aconsejo que vengáis el año próximo y no os quedéis como meros expectadores. Daros el gustazo de hablar con personas que son HISTORIA VIVA, pero que, desgraciadamente cada vez quedan menos.

Un respetuoso abrazo legionario para todos.

Calatayud